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¿Qué tan importante es el tema en la campaña presidencial? ¿Qué tan comprometidos están candidatos, precandidatos y aspirantes no declarados en continuar con la política estrella del gobierno Uribe? En la Gran Encuesta contratada el año pasado por la revista Semana y RCN (radio y televisión) con Ipsos-Napoleón Franco, el 79 por ciento de los entrevistados dijeron aprobar la gestión del presidente Uribe en el tema de la seguridad. Pero además, cuando a las 1.203 personas que conformaban la muestra se les preguntó cuáles debían ser los temas más importantes en las elecciones presidenciales y de Congreso -que ya se vienen encima-, el tema de la seguridad, con 43 por ciento, ocupó el segundo lugar, sólo superado por el de la solución al desempleo.
Al día de hoy, las cosas no parecen haber cambiado mucho. Por eso no extraña ver que buena parte de los candidatos al Senado y a la Cámara de Representantes hayan apuntalado sus campañas en el concepto de la famosa Seguridad Democrática, del presidente Uribe. Las calles y carreteras del país están repletas de vallas, afiches y grafitis en los cuales los políticos se promocionan con frases como: seguridad social, seguridad con empleo, seguridad en las ciudades, seguridad más democrática... La lista es casi infinita. Bien saben que se están apoyando en la que quizás sea la única política del gobierno Uribe que, al menos en el tema de la popularidad, no ha tenido reveces; mientras que en los demás pilares el 'efecto teflón' a veces parece dejar de funcionar, la Seguridad Democrática se mantiene casi intacta. Por decirlo de alguna manera, es la 'joya de la corona'. Y el Presidente parece tenerlo clarísimo. Por eso, con gran sagacidad, ha repetido hasta el cansancio que más que interesarle su reelección, le interesa la ratificación de la Seguridad Democrática.
Algo con lo que, al parecer, nadie está en desacuerdo. Es decir, el país parece compartir la idea de que, sea quien sea el Presidente, la Seguridad Democrática -con todo y sus fallas- ha sido positiva y ha dado resultados, buenos resultados, por lo que, de un modo u otro, con diversas variaciones, debe continuar.
'Operación Jaque', 'Falsos positivos' y demás
El 16 de junio de 2003, cuando aún no llevaba un año en el poder, Uribe -de la mano de Marta Lucía Ramírez, por entonces ministra de Defensa- hizo públicos, bajo el título de Política de Defensa y Seguridad Democrática, el marco teórico y los alcances de una estrategia que él ya promovía desde los días de la campaña electoral y que definió así: "El objetivo general de la Política de Defensa y Seguridad Democrática es reforzar y garantizar el Estado de Derecho en todo el territorio, mediante el fortalecimiento de la autoridad democrática: del libre ejercicio de la autoridad de las instituciones, del imperio de la ley y de la participación activa de los ciudadanos en los asuntos de interés común". Y después añadió que la Seguridad Democrática se apoyaba en tres pilares: la protección de los derechos de todos los ciudadanos; la protección de los valores, la pluralidad y las instituciones democráticas; y la solidaridad y la cooperación de toda la ciudadanía en defensa de los valores democráticos.
Pero lo que ha hecho popular a la Seguridad Democrática no ha sido la teoría, han sido, desde luego, los resultados palpables. Y es que, según información de la Presidencia de la República, solo entre 2008 y 2009 fueron capturados 4.735 guerrilleros; dados de baja 1.768; y desmovilizados 6.099 aproximadamente. Eso para no hablar de la entrega de las armas de un buen número de los miembros de las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia) y de los que acaso sean los golpes más espectaculares de la historia militar del país: el 31 de diciembre de 2007 el Presidente anunció que Emmanuel (el hijo de Clara Rojas) no estaba en poder de las Farc sino del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF); el 26 de febrero de 2008, Martín Sombra, cabecilla del Estado Mayor del grupo guerrillero fue atrapado; el 1 de marzo de ese año alias Raúl Reyes fue dado de baja en las selvas ecuatorianas, y el 2 de julio, gracias a la Operación Jaque, fueron rescatados quince secuestrados, entre los que se encontraba la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt. Y esos son sólo algunos ejemplos.
Sin embargo, para la Seguridad Democrática no todo ha sido bueno. Si bien su popularidad entre los colombianos parece mantenerse casi intacta, la revelación, a finales de 2008, de que civiles inocentes eran asesinados por miembros de las Fuerzas Militares para después hacerlos pasar por guerrilleros caídos en combate, generó uno de los escándalos más grandes que ha enfrentado el gobierno Uribe. Y es que para enero de este año, según cifras de las revista Semana, la Fiscalía General de la Nación tenía bajo investigación 716 casos relacionados con posibles 'Falsos positivos', mientras la Procuraduría contabilizaba más de 900.
Quizás por eso -y porque no les quedaría bien apoyarse en lo que constituye el gran pilar del que vendría a ser el gobierno anterior- quienes aspiran a la Presidencia no hacen campaña abierta recostados en la Seguridad Democrática (como sí buena parte de los candidatos al Senado y a la Cámara).
Pero eso no quiere decir que la desechen del todo ni que no piensen continuar con buena parte de las tareas que ésta ha venido cumpliendo. Todo lo contrario. Por eso quisimos saber qué piensan de la más popular de las políticas del gobierno Uribe.
Y aquí van, sin más, las respuestas de cada uno de los más opcionados candidatos, precandidatos y aspirantes no declarados a la Primera Magistratura, a las siguientes preguntas: De ser elegido Mandatario de los colombianos, ¿continuaría usted con la Seguridad Democrática? ¿Le haría algún cambio? ¿Cuál?
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Luis Eduardo Garzón, precandidato por el Partido Verde: "No a las recompensas"
"Reconocemos los logros de la política de seguridad democrática, pero también sus falencias. Por lo tanto proponemos un enfoque de seguridad integral, tanto en la ciudad como en el campo, con mayor presencia de las diferentes instituciones del Estado en las zonas que han sido recuperadas por la fuerza pública, para que la seguridad sea sostenible.
"Un enfoque de seguridad con corresponsabilidad, que involucre a la sociedad, pero no a través de recompensas, sino por convicción y sentido de pertenencia con ella misma y con la Nación.
"Buscaremos el diálogo con los grupos al margen de la ley bajo tres condiciones: no zonas de despeje, renuncia al secuestro como estrategia y renuncia a la toma del poder por la vía armada. Con estas tres condiciones abriríamos la puerta para el diálogo. Sin ellas, continuaríamos con la confrontación militar".
Antanas Mockus, precandidato por el Partido Verde: "Toda política de seguridad basada sólo en la fuerza, fracasa"
"Los éxitos de la Seguridad Democrática son imposibles de desconocer, pero no podemos cerrar los ojos ante realidades irrefutables. La guerrilla sigue activa en muchas partes del país, los grupos de autodefensa, como los carteles de la droga, se han atomizado, lo cual los hace hasta cierto punto más letales, y hoy asistimos a un fenómeno paradójico: Colombia fue marginalmente más segura en 2009 que en 2008 (el número de homicidios bajó en 2 por ciento, según la Policía), pero las ciudades, especialmente las mayores como Medellín y Cali, fueron sustancialmente más inseguras. A eso suele llamarse inseguridad urbana, pero no puede olvidarse que, como reconoció la Policía, las tasas de homicidio siguen desbordadas en zonas que no son urbanas: Arauca, Guaviare, Valle del Cauca y Caquetá, y en el campo siguen aumentando ciertos delitos como el abigeato y prosperan las llamadas 'bandas emergentes'.
"Las propuestas sobre seguridad no deben restringirse a las simples fórmulas de mantener o acabar con la política de Seguridad Democrática. Para nosotros el propósito fundamental de una política de seguridad es la protección de la vida. Es preferible sacrificar metas antes que usar métodos ilegítimos, y esto no se opone a la eficacia en la seguridad, como lo demostramos en Bogotá. Se opone, sí, a cualquier tipo de complicidad con grupos al margen de la ley y con ciudadanos y funcionarios corruptos, a buscarle el quite a las normas, a aceptar algo de extorsión o de chantaje.
"Una medida indispensable es fortalecer a la Policía, tanto en términos de efectivos como de equipos y materiales, con recursos provenientes no sólo de las autoridades municipales, sino de la Nación. Pero aun con la Policía fortalecida, toda política de seguridad basada sólo en la fuerza fracasa tarde o temprano. Existen medios mucho más eficaces, y nuestro programa contempla, en un lugar prominente, luchar contra la impunidad. Pero no sólo la impunidad legal, la cual se puede combatir a través del fortalecimiento de los jueces mediante el respaldo social, sino también la impunidad moral y cultural, lo cual significa desarrollar mayor capacidad de sentir culpa o vergüenza y mayor capacidad de censura social".
Rafael Pardo, candidato por el partido liberal: "Para lograr la paz no es indispensable la negociación"
"La construcción de la paz en Colombia no puede depender de la existencia de diálogos con las organizaciones ilegales. El debate no está ahí. La estrategia de diálogos y la de más guerra se han alternado sin culminar con un país en paz. Lo que Colombia necesita es una propuesta de construcción de paz y reconciliación que se centre en los ciudadanos y no en los integrantes de los grupos al margen de la ley.
"Construir la paz es una tarea de la sociedad que pasa por la legitimidad de sus gobernantes y por la forma como se reconoce y apoya a las víctimas. La paz es un conjunto de acciones políticas, jurídicas y sociales concretas, cuyo principal beneficiario es el ciudadano. Sólo así será realidad un país sin guerrillas, sin paramilitares y sin crimen organizado.
"Proponemos tres grandes acciones para lograr la paz: primero, mantenimiento de la presión militar, policial y judicial contra todas las organizaciones que actúan en contra de la ley. Segundo, la prioridad será en la atención a quienes han sufrido el conflicto. Tercero, la negociación sólo será una opción; no creemos que para lograr la paz sea indispensable la negociación, pero no la despreciaremos si contribuye a evitar el sufrimiento y si no afecta las reglas democráticas".
Enrique Peñalosa, precandidato por el Partido Verde: "Hay que darle prioridad a la seguridad urbana"
"La seguridad para todos los ciudadanos es la primera obligación de cualquier Estado. Hoy la guerrilla está debilitada y replegada, pero acabar por completo un grupo terrorista bien financiado, como lo está la guerrilla con el narcotráfico, toma mucho tiempo. No hay que disminuir un milímetro el esfuerzo para derrotar a la guerrilla y hay que mantener una ofensiva permanente. Más débiles que la guerrilla por su atomización, pero más fuertes que ésta por sus imbricaciones con algunos sectores políticos, de las fuerzas armadas y empresariales, y por su habilidad para corromper diversas esferas de la sociedad, los paramilitares seguirán siendo una amenaza, especialmente mientras subsista la actividad del narcotráfico. Las fuerzas del estado deben liquidar cualquier grupo de crimen organizado que aparezca en cualquier región del país. Es necesario también apoyar a los 8 millones de campesinos que hay en Colombia y producen la mayor parte de los alimentos de los colombianos.
"Ahora, además de la seguridad rural, es indispensable darle la máxima prioridad a la seguridad urbana. Ocho de cada diez colombianos viven en áreas urbanas. En buena parte de América Latina lamentablemente nos hemos venido acostumbrando a niveles de criminalidad urbana intolerables en el resto del mundo. Un derecho fundamental que se olvidó incluir en la Constitución es el derecho a vivir sin miedo, cosa que no ocurre hoy en Colombia. Los niños, las mujeres, los viejos, todos los colombianos deben poder salir sin miedo a cualquier hora, en cualquier sitio, en cualquier ciudad de Colombia. Lograrlo requiere modificaciones legales, construcción de cárceles, fortalecer radicalmente la inteligencia de la policía urbana y cambiar los indicadores de medición de desempeño de éstos".
Gustavo Petro, candidato por el Polo Democrático: "Hay que integrar al campesino a la prosperidad económica"
"En mi gobierno se mantendrá y se expandirá el control militar del territorio, pero para ponerle fin a la violencia en Colombia de manera definitiva se hace necesario hacer otras cosas, tales como:
Integrar por primera vez en la historia el campesinado a la prosperidad económica.
"Garantizar el acceso al crédito y la educación superior a toda la juventud pobre de Colombia.
"Empoderar a las regiones mediante la convocatoria de constituyentes locales que sirvan como instrumento para democratizar el poder político local y como escenarios de reconciliación entre víctimas y victimarios, mediante la reparación integral de las víctimas y la formación de una cultura de la tolerancia.
"Definir una nueva política antinarcóticos, que garantice que se transfieran a la sociedad las tierras y el poder político de las mafias".
Sergio Fajardo, candidato independiente: "Severas sanciones para quienes violen los derechos humanos"
"El centro de gravedad para la consolidación de una política de seguridad, después de los logros de los últimos años, estará puesto en la creación masiva de oportunidades para jóvenes, hombres y mujeres de Colombia.
"En el campo militar y policial no daremos un paso atrás en lo ya obtenido. Continuaremos con una ofensiva sostenida y sostenible contra los grupos al margen de la ley, reforzando especialmente las labores de inteligencia y la colaboración de las Fuerzas Militares, de tal manera que se minimicen los costos humanos y financieros y se maximicen los resultados.
"Al mismo tiempo, velaremos por una formación profesional de oficiales, suboficiales y soldados en el respeto a los DDHH y el DIH, y apoyaremos la imposición de severas sanciones para quienes los violen.
"Nos ocuparemos en especial de la política exterior del país, comenzando por respetar la profesionalidad del servicio diplomático. Elevaremos a política de Estado las relaciones exteriores para evitar improvisaciones y costosos errores con otros países y organismos multilaterales. Como parte de la seguridad, la defensa nacional será orientada por una ley estatutaria que cubra todos los asuntos relacionados con la seguridad.
"Finalmente, la recuperación de la institucionalidad del Estado y de su transparencia, así como la lucha implacable contra la corrupción, configuran la tercera perspectiva de nuestra acción prioritaria".
Germán Vargas Lleras, candidato por Cambio Radical: "Hay que articular la periferia con el centro del país"
"Para alcanzar una seguridad integral, que garantice los logros de la Seguridad Democrática, resulta necesario trabajar en torno de tres ejes:
Primero, Seguridad Democrática, aquí propongo, entre otras, implementar estrategias en las fronteras que permitan arti¿cular la periferia con el centro del país, aumentando la insti¿tucionalidad y ofreciendo una capacidad productiva real a las comunidades de frontera; crear un servicio nacional de fronteras bajo el mando de la Policía Nacional, que haga pre¿sencia permanente y desarrolle funciones de vigilancia en los lugares más apartados del país; y consolidar la presencia del programa Soldados de mi Pueblo en no menos de 900 municipios.
"Segundo, presencia y consolidación del Estado en todo el territorio nacional, emplear la fuerza pública como un instrumento para llevar la gobernabilidad civil y democrá¿tica a todo el territorio nacio¿nal; fortalecer la inversión social en educación, salud y saneamiento básico en las zonas recuperadas; y dar trámite a la ley de víctimas, la cual debe contemplar un procedimiento automático y expedito para el regreso de los desplazados. Tercero, en el campo de la seguridad urbana, propongo implementar una política de se¿guridad ciudadana que busque fortalecer y mejorar la eficien¿cia de la Policía Nacional; especializar a la Policía Nacional en materia de seguridad ciudadana; crear comandos municipales; aumentar el pie de fuerza de la Policía Nacional, garantizando un incremento neto de 10.000 efectivos por año durante el periodo 2010- 2015; y reinstaurar el Ministerio de Justicia".
Noemí Sanín, precandidata por el Partido Conservador: "Debemos consolidar una alianza mucho más sólida con Estados Unidos"
"El próximo Presidente debe asegurar no solamente la continuidad de la Seguridad Democrática sino consolidarla como política de Estado. Para ello se requiere:
"Primero, que el Presidente asuma la férrea dirección de la fuerza pública y el control de todo el territorio nacional.
Segundo, garantizar la financiación de nuestras Fuerzas Armadas y de policía de forma estructural y permanente en el alto nivel que se requiere para su fortalecimiento.
"Tercero, robustecer una política de dominio del territorio y presencia de Estado en todo el país, especialmente en las zonas de violencia para que de la mano de la fuerza pública lleguen las instituciones de educación, salud, justicia y las instituciones comunitarias que son las que garantizan a la sociedad en el largo plazo el progreso y el mantenimiento de la paz.
"Cuarto, dar capacitación de clase mundial a nuestros soldados y policías invirtiendo fuertemente en su desarrollo profesional y en su desarrollo humano de tal manera que sean mejores soldados y policías hoy, y mejores profesionales mañana.
"Quinto, mantener la decisión inquebrantable de no negociar con la guerrilla o los grupos armados ilegales.
"Sexto, consolidar una alianza internacional mucho más sólida con los Estados Unidos e involucrar mucho más activamente a Europa en esa alianza para que, al reconocer que el narcotráfico es una de las mayores causas de la violencia colombiana, acepten su corresponsabilidad y participen activamente con dinero, tecnología y armamento en la consolidación de la seguridad en Colombia y en la derrota de las bandas emergentes de narcotraficantes.
"Séptimo, extender la seguridad a las ciudades combatiendo más efectivamente la criminalidad".
Juan Manuel Santos, director del Partido de la U: "La Seguridad Democrática tiene que perseverar, porque la bestia aún no está muerta"
"La Seguridad Democrática quiere decir, por definición, que lo que se busca es seguridad para todos de acuerdo con la Constitución y las leyes. "Yo aún no soy candidato y quiero que eso quede claro, pero si llegara a ser Presidente continuaría con la Seguridad Democrática. Cuando fui ministro la puse en práctica con grandes resultados, pero cualquier política pública tiene que ser dinámica y acoplarse a las nuevas circunstancias. Si me preguntaran qué le falta a la Seguridad Democrática diría que le falta perseverar, porque la bestia aún no está muerta, y también hacer más énfasis en la seguridad urbana.
"Habría una transición de la Seguridad Democrática a la Prosperidad Democrática. Digámoslo así: ni un paso atrás en Seguridad Democrática, siempre adelante en Prosperidad Democrática.
"Sólo incluiría diálogo sobre bases firmes, sólidas y serias, que realmente dejen ver una clara intención de llegar a un resultado. "Sobre el tema de los falsos positivos puedo asegurar que ya se acabaron. Los acabé yo con el apoyo del presidente Uribe y del Comandante General de las Fuerzas Militares. Desde octubre de 2008 no ha vuelto a haber un solo falso positivo. Hasta el CINEP (Centro de Investigación y Educación Popular) ha dicho que lo que se hizo fue suficiente. Lo que hay que hacer ahora es llevar a juicio a los culpables y liberar a los inocentes.
"La Seguridad Democrática tiene que ser para el campo y las ciudades. No es cuestión de traerla o llevarla; debe ser para todos los ciudadanos y precisamente por eso se llama democrática, porque es para todos. Su éxito en el campo ha traído consecuencias a las ciudades, y por eso hay que hacer más énfasis en la seguridad urbana: darle al ciudadano común y corriente la sensación de más tranquilidad en su vida cotidiana. "Antes, algunos de los que ahora son candidatos, criticaron la Seguridad Democrática, y ahora la proponen como parte de lo que serían sus programas de gobierno. Eso es muy chistoso. Esa es la ironía y la hipocresía de la política".
Andrés Felipe Arias, precandidato por el Partido Conservador: "Tenemos que trasformar el sistema de inteligencia"
Es esencial una batalla frontal contra el crimen urbano. Es decir, contra oficinas de cobro, expendios de droga, bandas criminales y pandillas juveniles. Esto requiere 43 mil unidades de policía profesional adicionales para las principales ciudades.
También es necesario crear frentes de seguridad en los barrios, con tecnología y cámaras, y dotar todos los vehículos de servicio público de las principales ciudades con un sistema de radio y GPS. Igualmente, se debe impulsar la policía cívica en las ciudades, apoyando en patrullajes y operativos a la Policía nacional.
Para consolidar la seguridad en la zona rural se requieren 14 mil unidades adicionales de infantería de marina, para lograr una mejor cobertura sobre los corredores fluviales del país. Esto es esencial para interceptar con mayor eficiencia coca, armas y secuestrados. Por lo demás, el pie de fuerza en Ejército, Fuerza Aérea y Armada es, por ahora, suficiente, al igual que los equipos de movilidad, apoyo logístico y combate que hemos adquirido en los últimos años.
Lo que sí exige un vuelco es el tratamiento a nuestros militares. Su moral se ha derrumbado por los volúmenes de falsas acusaciones que les han fabricado. Debemos restaurar y fortalecer la justicia penal militar y crear un fondo para financiar la defensa de nuestros militares, con los mejores equipos de abogados. Nuestra Fuerza Pública debe ser la mejor entrenada del mundo en derechos humanos. Pero sin permitir que una falsa defensa de los derechos humanos se convierta en herramienta del terrorismo.
Por último, tenemos que transformar el sistema de inteligencia. Es clave unificar todas las unidades dedicadas a ello en una sola agencia, para disolver la competencia entre ellas y lograr mayores cúmulos de inteligencia. La agencia debe tener objetivos nacionales e internacionales (tipo Shabak - Mossad israelí), pues el terror no respeta fronteras. Adicionalmente, las unidades deben recibir mejor remuneración y tener un sistema diferente de ascensos, pero sin exposición mediática, para proteger los cúmulos de inteligencia y facilitar los resultados de su labor. |